martes 20 de octubre de 2009

Pican con gran disimulo

Los zancudos de hoy son mucho más discretos que los de antes.
Tengo unas 40 picaduras de mosquito vigentes distribuídas estratégicamente en todo el cuerpo. Algunas son unas señoras ronchas y otras sólo me causan tanta comezón como es posible.
Lo que no entiendo es en qué momento me pican. Antes los detectaba facilmente y nada más me bastaba un manotazo para enviarlos al infierno, pero ahora ni cuenta me doy y al final del día me dedico a rascarme y sorprenderme por lo hábiles que son esos molestos animalitos.

Sólo como dato curioso, nada más los zancudos hembra son los que pican. Los machos, como era de esperarse, se quedan en el nido a tirar barra. 

Qué gusto me da matar esos zancudos gordos y torpes para volar, que ni cuenta se dan cuando mueren dentro de un aplauso humano, ayer maté como diez despistados que se escondieron (según ellos ) en el baño.

Los odio.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Segun esto les atraen el olor a queso y a sudor..

Sweet lovely death dijo...

Ya salió el peine entonces. :P