
Se exhibe en cartelera Bastados sin gloria, y como fan de Quentin Tarantino que soy, desde el día del estreno tuve que ir a verla.
Admito que había visto el trailer un par de veces, pero no había "googleado" nada sobre ella, sólamente sabía dos cosas: que salía Brad Pitt y que me iba a encantar.
Y en efecto, es una de esas películas que tienen la cualidad de mantenerte atento a la pantalla, sin viejos trucos de poner chichis, es simple y sencillamente la dinámica tarantinesca la que consigue que el espectador, respire y sólo exista para lo que esta sucediendo en la pantalla.
Pongan un tema del holocausto, agreguen más de cien minutos de tensión, sarcasmo, algo de comedia y el carisma de Brad Pitt, unos diálogos elocuentes y sobre todo: sangre, mucha sangre.
Siendo una película bélica basada en hechos reales, Bastardos sin gloria, es la única capaz de hacer de una tragedia, el pretexto perfecto para re inventar la historia y dejar al público satisfecho ya que ofrece el final inesperado que todos hubiesemos deseado en la vida real.
Si usted es un neo nazi, mejor ni la vea, si es judío, le sugiero un trago de bacanora antes de la función, si usted es "sólo una chica" y no tiene conocimientos de historia mundial, recomiendo rentar "La vida es bella" unos cuántos días antes para desensibilizar.
Para todos los demás, sugiero polvos, polvos mágicos del Cinemark.